La iglesia cristiana Dios Está Formando un Pueblo, ubicada cerca de la Universidad Nacional de Colombia, denunció nuevos daños en su templo durante manifestaciones ocurridas el 7 de octubre. El pastor y concejal bogotano Marco Acosta Rico atribuyó el ataque a manifestantes y afirmó que el templo fue objeto de vandalismo por exhibir una estrella de David. La denuncia fue publicada por la revista cristiana Hechos & Crónicas el 9 de octubre. HYC El caso vuelve a poner sobre la mesa la protección de los lugares de culto y la libertad religiosa. Es importante distinguir entre la denuncia del pastor y una determinación independiente de las responsabilidades individuales. El hecho tampoco permite atribuir conductas violentas a todos los participantes de las manifestaciones. La libertad religiosa vuelve a ser motivo de preocupación en Bogotá. La iglesia cristiana Dios Está Formando un Pueblo denunció daños en sus instalaciones durante manifestaciones del pasado 7 de octubre. El pastor y concejal Marco Acosta Rico rechazó lo sucedido y pidió respeto por los lugares de oración. La denuncia plantea un llamado a proteger la libertad de expresión, el derecho a la protesta pacífica y la seguridad de las comunidades religiosas.
